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La importancia del contenido

En la actualidad la mayoria de las organizaciones estan realizando una migracion acelerada hacia herramientas digitales ya que sus nuevos consumidores han entendido que alli encuentran una relacion mucho mas directa con las marcas o inclusive, encuentran en un solo lugar productos a los que antes no era facil tener acceso. Debemos entender que esta nueva realidad esta abriendo una ventana la cual permite una interaccion en doble via con cada uno de los elementos que componen el mercado.

Tenemos acceso a servicios, reservas, información, compras, pagos de servicios, impuestos, entre otros. Hoy casi ninguna compañía, negocio o persona esta por fuera de la información que internet nos puede proveer. Sin embargo esto trae un reto muy importante para cada uno de los actores de este nuevo entorno y es el de la relevancia y la facilidad. Imaginemos por un minuto que una persona quiere encontrar información de un restaurante por qué llego a una nueva ciudad o que alguien necesita encontrar un producto por qué no tiene tiempo para realizar la compra, que hacen? Entrar a internet y realizar una búsqueda. Esta generara un resultado que permitirá a dicha persona tomar una decisión de compra o inclusive de visitar un establecimiento.


En este ejemplo quiero que entendamos que el buen nombre o la reputación del lugar que provee el servicio o producto no son relevantes y que la decisión que hace el usuario estará 100% destinada a lo que encuentre en un su teléfono o computador. Es aquí donde el contenido y la información relevante juegan un papel preponderante dentro de la estructuración de los activos digitales los cuales deberían estar pensados en las necesidades de los usuarios.

Dicha tarea, dentro de la experiencia que tenemos, se relega a agencias, terceros o información que los equipos tradicionales de mercadeo han construido de cada una de sus marcas y casi nunca es ejecutada pensando en la realidad que tienen los usuarios y la información que estos necesitan para tomar una mejor decisión. Pensemos por un momento en las diferencias que tiene un potencial comprador cuando se enfrenta a la necesidad de cambiar su televisor. Cuando el viaje de compra es con desplazamientos físicos y puede tener acceso al producto de una manera real, los consumidores tienen un comportamiento habitual el cual es cuidadosamente custodiado por las marcas que representan el producto y el personal de la tienda que lo provee.

 

Con esto las exhibiciones son cuidadosamente planeadas, los productos cumplen con planometrías que le permiten al usuario encontrar el tamaño, marca y modelo ideal, hay personal de apoyo y precios y descripciones son cuidadosamente ubicados para que los consumidores tomen la mejor decisión. Sin embargo cuando pensamos en la experiencia digital los procesos no son similares. Primero debemos entender que los usuarios no tienen acceso al producto fisicamente por lo que las dimensiones de los productos no son fácilmente referenciables, la búsqueda puede que cumpla con un racional diferente y que el consumidor tenga una tendencia mucho mas profunda a la comparación (con la posibilidad de que sea entre diferentes negocios).

Es aquí donde las compañías deben hacer ejercicios muy importantes frente al contenido que se debe exponer y temas menores, como mostrar las dimensiones en centímetros, metros o pulgadas son de una relevancia mucho mas significativa que el precio o inclusive la fotografía. Y es que el mundo digital o comercio electrónico, para este ejemplo, es tan solo la automatización de procesos que antes se realizaban a través de otros medios como el de preguntarle a una impulsadora, personal de la tienda o experto encargado. En la digitalidad todo debe estar pensado y optimizado para que dicho comprador pueda tomar la decisión sin hacer muchas consultas al respecto. Lo complejo en todo esto es que el contenido debe cumplir con requerimientos tanto de la categoría o negocio que representa y cómo el usuario se aproxima a este para tomar su decisión de compra. No es lo mismo pensar en la importancia del contenido cuándo estoy vendiendo una libra de café que cuando busco brindar información para que se compre una nevera o equipo de sonido.

Aquí te queremos enumerar algunos temas que consideramos importantes se tengan en cuenta cuando se piensa en publicar información acerca de un producto:

 

        Fotografía del producto

        Descripción del producto

        Nombre del producto

        Marca

        Precio del producto

        Tiempos de entrega del producto

        Garantía o devoluciones del producto

        Gestión de tags

        Etiquetas

        Servicio al cliente

        Usos del producto

        Procedencia

        Descuentos

        Dimensiones

        Especificaciones técnicas

        Contraindicaciones

        Ingredientes

        Recomendaciones de otros compradores

 

Aunque estamos seguros de que aun hay temas que no están contemplados en esta lista, es un buen comienzo cuando pensamos en nuestros usuarios y las posibles preguntas que estos se pueden hacer al momento de buscar información de nuestros negocios o productos.

 

A medida que pase el tiempo y que las ventas digitales reemplacen parte del presupuesto que cada una de las organizaciones proyecta, el contenido digital tendrá una mayor relevancia. Esta tu negocio preparado para enfrentar este reto? Alguna vez has investigado como busca tu cliente o consumidor tu producto? Y con dicha información, estas optimizando la información que acompaña la ficha técnica de este producto? 

El Contenido Digital como eje fundamental de la Estrategia Digital

La mayoría de las organizaciones está migrando de manera acelerada hacia herramientas digitales debido a que sus nuevos consumidores han descubierto que allí tienen una relación mucho más directa con las marcas, encuentran en un solo lugar productos a los que antes no era fácil tener acceso. Esta nueva realidad está abriendo una ventana que permite una interacción en doble vía con cada uno de los elementos que componen el mercado. Acceso a servicios, reservas, información, compras, pagos de servicios, impuestos, entre otros. Hoy casi ninguna compañía, negocio o persona, está por fuera de la información que internet nos puede proveer. Hootsuite, empresa de Marketing Digital, entregó un informe en enero del 2020 señalando que un usuario promedio pasa seis horas diarias conectado a internet, una cifra fundamentada en 4.570 millones de internautas, es decir el 66%  de la población mundial.

 

Esta nueva forma de conectar individuos y marcas trae un reto para cada uno de los actores de este nuevo entorno: relevancia y facilidad. Imaginemos que una persona quiere encontrar información de un restaurante porque llegó a una nueva ciudad ¿Qué hace? Entrar a internet y realizar una búsqueda, esta generará un resultado que permitirá a dicha persona tomar una decisión de compra o de visitar un establecimiento. El buen nombre o la reputación del lugar que provee el servicio o producto no serán tan relevantes, la decisión que hace el usuario estará 100% destinada a lo que encuentre en su dispositivo, es aquí donde el contenido de valor juega un papel preponderante en  la estrategia digital.

 

Teniendo en cuenta lo  anterior y entendiendo que nuestros consumidores hoy están hiperconectados, ¿crees que la estrategia de contenido de tu negocio debe ser 100% tercerizada? Las agencias o proveedores pueden hacer una muy buena gestión; sin embargo,  un tema tan importante como la relevancia de tu propuesta de valor en un lugar web, sea el que sea, amerita la atención de los líderes de tu negocio y el acompañamiento de expertos que entiendan el componente técnico del mundo digital.

Comparemos

Pensemos en las diferencias que tiene un potencial comprador cuando se enfrenta a la necesidad de cambiar su televisor. Cuando el viaje de compra es presencial y los consumidores pueden tener acceso al producto de una manera física, los consumidores tienden a tener un comportamiento que ya está bastante estudiado por la academia clásica del retail y por eso cada uno de los puntos de inflexión cuidadosamente custodiados por las marcas que representan el producto y el personal de la tienda que lo provee. Es así como las exhibiciones son cuidadosamente planeadas, los productos cumplen con planimetrías que le permiten al usuario encontrar el tamaño, marca y modelo ideal, precios y descripciones que son cuidadosamente ubicados para que los consumidores tomen la mejor decisión o la decisión que la marca o tienda quiere que tome. Sin embargo, cuando pensamos  en un proceso de compra digital, los patrones de comportamiento son muy diferentes y las acciones que hacen que un comprador tome una decisión no están aún tan identificados como para crear modelos estandarizados.

Un usuario a través de dispositivos digitales no tienen acceso al producto físicamente, que en cada una de sus búsquedas desea encontrar información precisa que le permita tomar una decisión por sí solo y que confía en el buen trabajo de las plataformas al hacer cada una de las acciones antes mencionadas. Por ejemplo es clave reconocer que en una compra digital de cierto tipo de productos (como los televisores) variables como las dimensiones cobran una gran relevancia, la ubicación se vuelve preponderante al momento de anunciar un local comercial físico o restaurante. Cada una de las búsquedas y categorías o negocios funciona con un racional diferente y día a día el consumidor se vuelve muy más especialista en cada una de las compras o referenciaciones que hace. Es aquí donde las compañías deben hacer ejercicios importantes frente al contenido y como este se debe exponer, ejemplo: mostrar las dimensiones en centímetros, metros o pulgadas, tiene una relevancia mucho más significativa que el precio en el primer momento de búsqueda, o poder filtrar entre un gran número de autos; entre marcas, modelos, tipología (vehículos o camionetas), kms, etc. Toda la información es relevante para lograr satisfacer necesidades de consumidores que no siempre son las mismas. Es como si quisiéramos preparar al sistema para que respondiera de una manera acertada cada una de las preguntas que hacen los clientes. Imaginen la preparación que debe tener un vendedor especializado en carros. ¿Cuántas preguntas puede recibir de diferentes clientes? y aunque creamos que existe un patrón único, no lo hay… es por esto que las compañías gastan millones de dólares preparando sus fuerzas de ventas. Es la necesidad de brindar la respuesta adecuada y qué mejor se acomode a las necesidades de los compradores.

 

Pensar en lo que significa una plataforma digital, es entender que esta funciona como la misma fuerza de ventas, que citamos en un ejemplo anterior, y que debe estar optimizada para responder cualquier inquietud de un posible cliente. Es como si a través de la tecnología reemplazamos cada una de las situaciones que por años impulsadores y  vendedores han logrado solventar en nombre de los clientes. En la “digitalidad” todo debe estar pensado y optimizado para que un comprador pueda tomar decisiones, encontrando de manera intuitiva todas las posibles respuestas. Es aquí donde un componente importante del rompecabezas cobra fuerza, el contenido, es aquel medio que comunica con botones, imágenes, textos y flujos de navegación las especificaciones tanto de la categoría como del negocio. No es lo mismo pensar en la importancia del contenido cuando estoy vendiendo una libra de café que cuando lo hago para una máquina de café. Aunque ambos pueden cumplir un mismo propósito, el nivel de involucramiento del cliente no es el mismo y la información del mismo tampoco. La respuesta es pensar en las posibles preguntas de los clientes  y aprovechar los impulsos que reflejan los clientes a través de buscadores, categorización, palabras claves, entre otros.

 

Algunos puntos  importantes que se deberían tener en  cuenta cuando se piensa en publicar información acerca de un artículo:

 

        Fotografía del producto

        Descripción del mismo: dimensiones, especificaciones técnicas, ingredientes

        Nombre de la referencia

        Marca

        Precio

        Tiempos de entrega del producto

        Usos

        descuentos

        Garantía o devoluciones del producto

        Contraindicaciones si tiene

        Recomendaciones o valoración de otros compradores

        Visibilidad de servicio al cliente de la marca

        Procedencia del articulo (país de origen de su fabricación)

 

 

Además de tener en cuenta que para el posicionamiento del mismo, en términos de SEO, es fundamental la gestión de los tags, etiquetas y palabras clave. Aún hay temas que no están contemplados en esta lista; Sin embargo, es un buen comienzo cuando se hace a través de las necesidades del usuario y las posibles preguntas que a estos les puede surgir en el momento de buscar información del negocio o producto. 

 

A medida que pase el tiempo y que las ventas digitales reemplazan parte del presupuesto de ventas que cada una de las organizaciones proyecta, el contenido digital tendrá  mayor relevancia. ¿Está tu negocio preparado para enfrentar este reto? ¿Alguna vez has investigado como busca tu cliente o consumidor tu producto? ¿Y con dicha información, estas optimizando la información que acompaña la ficha técnica de este producto?

 

Vivimos una época en la que la tecnología tiene un valor asequible a todas las organizaciones y solo aquellas que entiendan cómo sacar el máximo provecho de las mismas, lograran ventajas competitivas. Sin embargo, debemos entender que para que estas tecnologías cumplan los requerimientos de los usuarios, debemos optimizarlas y enriquecerlas, ¿consideras que tu organización está actualmente haciendo esto?.

 

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